La Unidad de vigilancia Farmacovigilancia cuenta con un equipo interdisciplinario altamente capacitado, conformado por químicos farmacéuticos, enfermeras, expertos en farmacovigilancia, y profesionales con formación de postgrado en farmacología, toxicología y epidemiología. Esta diversidad de especialidades permite abordar de manera integral la detección, evaluación y notificación de eventos adversos asociados a medicamentos, vacunas, productos cosméticos y dispositivos médicos.

Todos los integrantes del equipo reciben formación continua en materias relacionadas con la vigilancia sanitaria, asegurando una actualización permanente conforme a las exigencias del entorno regulatorio nacional e internacional.
Además, la unidad cuenta con profesionales designados como encargado titular y suplente de farmacovigilancia, quienes han sido entrenados específicamente para cumplir con los estándares establecidos por el Instituto de Salud Pública (ISP), garantizando así el cumplimiento riguroso de las normativas vigentes en esta materia.
La unidad de farmacovigilancia se encuentra operativo mediante atención telefónica las 24 horas del día los 7 días de la semana para entregar el servicio de forma continua a través de una línea telefónica exclusiva para el reporte de sospecha de RAM.
La Unidad de farmacovigilancia del Centro de Información Toxicológica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, tiene sus orígenes en el año 2009, con la puesta en marcha del Sistema de Notificación de Sospecha de Reacción Adversa a Medicamentos (RAM) disponible las 24 horas del día para toda la Red de Salud UC. Esta iniciativa pionera, respondió a la necesidad de fortalecer la detección, evaluación y prevención de reacciones adversas a medicamentos (RAM) y vacunas en la comunidad hospitalaria.

Con el pasar del tiempo y la incorporación de cambios regulatorios a nivel nacional que robustecieron el sistema de farmacovigilancia en Chile, el área fue ampliando su alcance e incorporó servicios de farmacovigilancia para Titulares de Registro Sanitario (TRS), tales como: externalización completa del sistema de FV, evaluación de riesgo-beneficios, evaluación de causalidad, ejecución de planes de manejo de riesgo, informes periódicos de seguridad, revisión y ejecución de procedimientos operativos para el programa de FV de los TRS y programas de capacitación, entre otros. Además de ello se desarrollaron nuevas líneas de acción, integrando progresivamente los servicios de tecnovigilancia y cosmetovigilancia.
Este crecimiento permitió consolidar un enfoque integral en la vigilancia de productos sujetos a regulación sanitaria.
Como resultado de esta evolución, en el año 2024 se formalizó la creación de la Unidad de Vigilancia Sanitaria, que reúne bajo una misma estructura las áreas de farmacovigilancia, tecnovigilancia y cosmetovigilancia, reafirmando el compromiso institucional con la seguridad de los pacientes y la salud pública, contribuyendo activamente con el Programa Nacional de Farmacovigilancia en Chile liderado por el instituto de Salud Pública (ISP).